Tantra en Barcelona con Kurma Rajadasa, entrevista en Montserrat, abril 2012.

Kurma Rajadasa en Tantra Barcelona

Nos encontramos en Montserrat, Barcelona, aprendiendo con Swami Kurma Rajadasa. Maestro de Tantra formado en Himalaya

Es un hombre de apariencia tranquila, que se expresa con suavidad y responde con paciencia al gran número de preguntas que le hacemos sobre los misterios de la virgen de Montserrat. Lleva el pelo largo y recogido en una coleta densa, oscura y rizada; aunque el intenso viento que sopla en el macizo le sacuda con violencia y luche por soltarla, como si quisiera mostrar la cara más libre y salvaje del Tantra. Caminamos y hablamos al mismo tiempo, incluso en el duro ascenso. Alrededor todo es quietud, y el silencio es tan profundo que también comunica… algo me dice que un milagro puede producirse en cualquier momento.

Las caprichosas formas de la emblemática montaña Catalana, son resultado de un proceso geológico de millones de años. Pero, además, Montserrat tiene un valor añadido, está considerado un lugar mágico y de mucha energía para los Catalanes, ¿por qué es tan místico este emplazamiento, qué piensa usted, Maestro?

Yo diría que es un lugar especial, no sólo para la gente de Barcelona y Cataluña, sino para toda la cristiandad. Aquí se halla la imagen de la Virgen de Montserrat, o la Moreneta, como se la conoce popularmente, pues como todos sabemos, es una virgen negra. El 11 de septiembre de 1881, el papa León XIII declaró oficialmente a la Virgen de Montserrat patrona de las diócesis de Cataluña. No es la única virgen negra que hay en España, podemos encontrar vírgenes negras en Guadalupe, Cáceres; en Cabeza, Jaén; en Lluc, Mallorca; en Candelaria, Tenerife o en Argeme, Coria. Y también hay réplicas en toda LatinoAmérica.

¿Por qué de color negro?

No es negra completamente, como los subsaharianos, es un negro más claro. Según la versión oficial, en el año 880, unos niños pastores la encontraron en una cueva. El obispo de Manresa quiso trasladarla a su parroquia, pero no pudo porque pesaba demasiado. El obispo lo interpretó como que la virgen deseaba quedarse en esa cueva, la Santa Cova. Desde aquel momento se creó un altar para ubicarla adecuadamente y que los peregrinos que llegaran desde todos los lugares pudieran adorarla. El humo de las velas y los cirios provocó el enegrecimiento de la estatua.

Ha dicho “según la versión oficial” ¿es que hay otra versión, cuál es la suya?

Mi versión es justo la contraria. La peregrinación existia ya, pero la iglesia, en su deseo de expansión, siempre ha usado como estrategia de marketing la apropiación de los lugares de culto paganos. Allí donde las gentes rendían culto, la iglesia construía sus templos para quedarse, por sustitución invisible, con la clientela. El marketing no fue inventado por los gringos, sino hace casi 2000 años por Pablo de Tarso. Recordemos que la Península Ibérica fue habitada por primera vez por gentes procedentes del Sahara; pueblos como los íberos, tartesos, vascos, etc. que cuando llegaron, trajeron sus costumbres, lenguas y cultos, obviamente.

¿Podría definir la palabra pagano?

Según el diccionario de la Real Academia Española, RAE, el término “pagano” tiene tres acepciones. Por un lado, pagano es toda persona que paga, generalmente, por abuso, las cuentas o las culpas ajenas. Pagano, se puede aplicar también a los que pagan diezmos a la iglesia, gracias a los cuales, nace la “banquerocracia” y los ejércitos protectores, que aumentaron su riqueza. Son también paganos todos aquellos idólatras politeístas, incluyendo, por supuesto, a los católicos que, aunque nieguen por conveniencia o ¿acaso no es politeísta aquel que adora a multitud de vírgenes, de orígenes, en muchos casos, precristianos y en otros, una mera invención para garantizar el negocio del peregrinaje? Finalmente, son paganos los infieles que no están bautizados. Aquí convendría recordar que Jesús también fue pagano hasta que Juan el Bautista, también conocido como el esenio, lo bautizara cuando cumplió 30 años. Ahora nos bautizan al nacer porque dicen que así nos libramos del pecado original, y, además, reclutan otro fiel para el censo de su iglesia. Este es otro tema extenso que daría mucho juego, pero será mejor dejarlo para otra ocasión…

Sí, volvamos a la Moreneta. Dice usted que los primeros pobladores de la península ibérica procedían del Sahara, ¡un desierto inhóspito!

Sí, pero no siempre fue así. El último periodo glacial empezó hace 110.000 años y tuvo su apogeo hace 20.000 años. Los hielos llegaban hasta lo que hoy llamamos Londres. El Sahara era, por tanto, una selva rica en animales, plantas, homínidos, civilizaciones, etc. Cuando comenzaron a retirarse los hielos, hace 15.000 años, el Sahara empezó a desertificarse y hace 8000 años ya era un desierto de arena en toda regla, tal y como lo conocemos ahora. Las gentes emigraron para sobrevivir. En Canarias aparecieron los Guanches; en la Península Ibérica los tartesos, vascos e íberos; en la Península Itálica, los etruscos; en las islas del Mar Egeo, los minoicos, y en Egipto, las dinastías anteriores al primer Faraón, llamado Menes, descritas en un papiro que se conserva en el museo Turín, el Canon Real. Esas gentes no eran completamente negras, como lo son los subsaharianos, pero tampoco eran blancos como los nórdicos.

¿Insinúa que la Moreneta debería ser una deidad de los Íberos, como la Dama de Elche?

Sí, eso es, un culto que se inicia en el Sahara. Con los íberos llega a la península, la conservaron, por alguna razón desconocida, en una cueva, quizá porque son lugares sagrados para los chamanes y animistas, y le rindieron culto durante más 1000 años hasta que, como hemos mencionado antes, el obispo de Manresa vio el negocio de la peregrinación. La llamó virgen, se apropio del culto, fidelizó la clientela, construyó un monasterio para su conservación, y, hasta el presente, se ha convertido en reina del merchandising. Lo bueno de todo esto, es que, al menos, se mantiene la zona limpia y se multa a quienes ensucian y maltratan tanto la Naturaleza, como las reliquias. Ya sabemos que el “homínido” actual, gracias al oscurantismo medieval heredado, dista mucho de ser sapiens y se aproxima más a lo que yo denomino “homo sucula o exterminatore”.

¿Cree usted que deberíamos regresar a nuestras raíces?

¡Eso es impensable en todos los sentidos! En cuanto al tema que nos ocupa, se puede afirmar que no conocemos el verdadero nombre de la Moreneta, y recuperar la verdadera historia seria casi imposible. La iglesia hizo muy bien su trabajo de exterminio y borró de la faz de la tierra cualquier testimonio lítico, quemó libros y mandó a la hoguera a mujeres y hombres sabios que poseían conocimientos esenciales. Sólo los geólogos, antropólogos y arqueólogos, utilizando los recursos técnicos y científicos a su alcance, podrían recuperar algo de nuestras raíces. La conclusión es triste, seguimos obnubilados por el juego del ego, del apego y la ignorancia. No aprendemos de la historia y por eso seguimos cometiendo los mismos errores. Hemos vivido en nuestras carnes, a través del recorrido de la humanidad, cómo la iglesia exterminaba civilizaciones enteras: cátaros, albingenses, celtas, gnósticos, mayas, aztecas, incas… En la actualidad, siguen haciendo lo mismo en África y Oceanía. Si dejara de hacerlo, la iglesia católica dejaría de existir como tal; si los cristianos atendieran a razones y respetaran las creencias ajenas, entonces dejarían de ser cristianos. Si los musulmanes dejaran de practicar ablaciones a sus mujeres, dejarían de ser musulmanes; y si los judíos dejaran de exterminar a los palestinos, dejarían de ser judíos. La asimilación de culturas y posterior manipulación ha sido su estrategia de liderazgo. La culpa no está en ellos, sino en nosotros, como siempre. Cuando aprendamos a ignorarlos, a desobedecer sus reglas obsoletas y profundicemos en la meditación, creceremos en la verdadera espiritualidad, y llegará un día en que no tendremos más miedo, entonces ya no podrán manipularnos…