Nos escribe Sandra, tiene un problema: es sexualmente activa, le gusta el sexo, siente “mucho” placer, se masturba desde los doce años y tiene relaciones desde los dieciocho. Cuando su novio estimula su clítoris le duele, sin embargo cuando lo hace ella no. Nos pregunta si es posible que confunda el placer con el dolor. Le gusta, sin embargo, el sexo anal aunque sienta dolor. “Cree” no haber llegado nunca al orgasmo. Ella no es la única, hay muchas chicas así.
Lo primero que debemos de saber es como es un orgasmo, a veces de tanto escucharlo podemos creer que es algo especialmente “brutal” y no, no deja de ser una descarga grande de placer, muy intensa, con o sin contracciones abdominales, perineales o de todo el cuerpo, cada mujer es un mundo. Hay chicas que llegan al orgasmo y no lo saben, además, no todas lo sienten con igual intensidad. En todo caso esa intensidad, esa descarga de placer se nota, es única, no sentiremos otra cosa parecida en ninguna circunstancia. Y, por supuesto, tanto con penetración como sin ella. Lo que sí es muy importante es no usar consoladores con vibración, puedes crear dependencia y anular el orgasmo cuando lo haces sin vibración o con tu pareja.
A veces, aunque los chicos estimulen el clítoris “igual que lo hacen ellas mismas” no es igual. Si hacen los mismos movimientos, incluso aparentemente lo hacen bien, pero… los chicos, en general tienen mucha más fuerza que ellas y eso, se nota, ellos no saben si están “dando muy fuerte”, incluso buenamente pueden pensar que están haciendolo suavemente. Solución: pedirle que lo hagan más suave, hasta que aprendan cual es su “justo punto”.
Otro detalle importantísimo es hablar con nuestra pareja, contarle lo que nos gusta, lo que no nos gusta tanto, abrir nuestra mente y… la suya, no tener vergüenza de hablar con él, si crees o sabes que tu chico, cuando tu le cuentes tus “deseos y fantasías” va a pensar que eres una “puta”… no te merece, déjalo, hay chicos normales en el mundo.
La anorgasmia no es frigidez, la frigidez es la falta total de deseo o de placer ante el estímulo sexual. En la anorgasmia se siente placer durante el sexo, pero no se llega al orgasmo. Muchas chicas por diversos condicionantes socioculturales se autoinhiben a la hora del sexo de distintas formas, no son pocas a las que traiciona su subconsciente llevando a su mente la idea de que lo que están haciendo es “de putas” y ahí es cuando viene el bajón. Es fundamental abrir la mente, abandonarse al placer y no pensar, nunca, que hay que tener un orgasmo, si te preocupas por eso, el orgasmo no llega porque esa preocupación te autoinhibe. Así pues déjate llevar, no pienses, siente, fluye…
Un consejo para Sandra y para muchas otras chicas a las que les pasa lo mismo: pídele a tu chico un buen cunilingus, con la lengua, con los labios, con el corazón, con amor, con entrega,… por mucho que apriete no te hará daño, déjate llevar, libera tu mente, siéntete todo lo liberada que puedas, cada día un poco más, déjale que te pida el cuerpo, que nada te coarte, ayúdale en la penetración, ayúdale a ir al ritmo que te gusta, háblale, guialo, enséñale, con amor y paciencia, cómo te gusta. Vive el presente intensamente, disfruta con ese cuerpo que Dios te ha dado. Nada hay más pecaminoso que una mente sucia, el sexo no es pecado, gracias al sexo existimos. Pero un verdadero tántrico transforma el sexo en amor, en éxtasis.
Ayudándole y guiándole no sólo te ayudarás a ti misma y conseguirás, poco a poco, sanar tu anorgasmia sino que además si tu chico es eyaculador precoz conseguirás que él también vaya sanándose. Y si no es eyaculador precoz mejorarás su potencia, su paciencia, su conocimiento, su sensualidad y sensibilidad. Primero sánate pues una sexualidad anormal, por exceso o por defecto, es patológica y causa muchísimos problemas mentales y emocionales.
En general la anorgasmia, la castración, la frigidez, la eyaculación precoz, la ninfomanía y otros muchos trastornos sexuales, suelen tener su origen en nuestra mente. Una mente llena de spam, llena de condicionamientos religiosos y educacionales procedentes de nuestros padres, familia o entorno. Baste observar las consecuencias sobre los niños cuyos padres los han sometido a una educación rígida y dogmática, unos padres que han fracasado en su matrimonio, unos padres a los que el miedo les domine.
Una buena constelación familiar sacará a la luz todo aquello que no queremos ver y que está condicionando nuestra vida laboral, familiar, emocional y sexual. Una buena meditación dinámica, catárquica, realizada con regularidad, nos liberará de todo condicionamiento y sanará nuestras heridas más profundas. Una anorgasmia sólo es una herida en el alma que necesita ser curada con mucho amor.
Espero haber ayudado a toda mujer que tenga este tipo de problemas. Para casos concretos mejor ponerse en contacto con la escuela.







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