Dharma Sivaíta. Los sagrados votos de todo Sivaíta.

He aquí las restricciones y observancias que todo yogi debe cumplir en su vida. La meditación permanente en estos principios son el alfa y el omega de todas las resoluciones a los problemas de la vida diaria. No son meros principios, ni tampoco simples modificaciones de conducta, es algo más profundo, algo verdaderamente transformador. Es la Transformación misma. La transformación del humano normal en evolucionado. Al principio pueden parecerte normas o prohibiciones, después comprenderás y sentirás cómo tu consciencia se expande al dejar de juzgar, al darte el permiso de ver el Universo tal y como es, sin las interferencias de tu pequeño ego.

Yama, restricciones.

Ahimsa, no-violencia

No violencia hacia personas, animales, naturaleza o atmósfera, ni tan siquiera acoso moral ni manipulaciones a personas y sus sentimientos. El apego a ahimsa nos lleva a la calma, la paz, el sosiego. Herramientas de ahimsa son: indiferencia, desapego, ecuanimidad, silencio interior y desobediencia civil.

Satya, Verdad

Verdad entendida de manera absoluta, sin autoengaños, ni mentiras, ni manipulaciones, ni demagogias, ni codependencias, -una forma de autoengaño. Un yogi que no se esfuerza por trascender el ego no es un yogi, por muchas asanas que haga. Aunque el ego no se puede eliminar, sin él no viviríamos esta vida material, nuestro deber es darnos cuenta que no somos el ego. La Verdad llevada hasta sus últimas consecuencias sólo es un camino para fuertes como decía Gandhi. Aprender a no juzgar y menos aún prejuzgar; a no aceptar ni rechazar, más aún, cuando no se disponen de argumentos correctos para afirmar o negar algo. Hablar de lo que no se sabe es también violar el principio de Satya. Aprender a respetar las opiniones y no dejarse embaucar por el miedo, es el primer paso para la paz mental. Así como dejar de convencer, cada quien escucha y entiende lo que le da la gana entender. Lo que con tus ojos no ves, no lo inventes con tu boca.

Asteya, no robar

No robar objetos, ideas, créditos o méritos que no sean tuyos. No plagiar, ni apropiarse de un conocimiento para el cual aún no estamos preparados y Siva aún no nos ha dado permiso para estudiarlo. Plagiar es también lo que hace el Sistema con sus leyes de la protección intelectual salvaguardando intereses de las grandes empresas editoriales y distribuidoras, menospreciando los intereses del autor. Robar es defender al Sistema, salvaguardar sus intereses y no los nuestros.

Charya, no dispersión de la energía

La no disipación de la energía sexual, emocional y mental. Un yogi no es ni monógamo ni polígamo. El sexo, -la energía en general-, no es una liberación del estrés ni un juego o divertimento infantil, sino algo Sagrado. El Tantra no se reduce al sexo, el sexo es Camino pero no Meta. El exceso de pensamientos o sentimientos hace que perdamos, también, muchísima energía. Fidelidad y lealtad a un Maestro o Camino es Charya, pues demostrado está que la promiscuidad espiritual, -acharya-, no lleva a ninguna parte. No gastes energía rechazando aquello que no te gusta, concentra todas tus energías para obtener aquello que deseas, sobretodo, reconociendo tu Verdadera Naturaleza libre de todo ego, apego e ignorancia.

NOTA: En otros contextos un acharya es un maestro religioso. Para nosotros un religioso y un promiscuo espiritual es lo mismo, porque le interesa más aparentar que Ser, porque niega lo que nos hace humanos públicamente pero se entrega a ella en privado, porque tiene doble vida y doble moral. Viola el principio de Charya pues vive disperso y autoengañado..

Aparigraha, desapego

La no posesividad de objetos, personas, emociones o ideas. El dinero no es malo, lo que es malo es no saber manejar dicha energía. Desear cada día más y trabajar en cosas que nos desagradan nos trae desasosiego e intranquilidad. Como dice Confucio: "un poco de dinero aleja problemas, mucho los atrae". Respeta la libertad de conciencia del resto de humanos, animales, plantas y atmósfera porque gracias a ella podemos respirar ¡no lo olvides! La posesividad hacia algunas ideas o creencias es de lo más sutil que puede existir, lo más complicado de ver, pero es lo que más condiciona la vida. Medita para identificar el apego, después recuerda que tú no eres esa idea, tú eres quien observa, no eres quien actúa. Siva actúa a través de ti.

Niyama, observancias

Sauchan, pureza

La pureza buscada en la calidad de los alimentos, ropas, aseo personal y sobretodo compañías. Con el cuerpo pero sin el cuerpo -dicen los textos sagrados del Yoga. El cuerpo como el sexo no es la Meta sino el Camino. Sólo deberíamos rodearnos de gente, -independientemente de su clase socioeconómica o apariencias-, que contribuya a nuestra evolución. No rechazamos sino que, por Charya, nos concentramos en nuestra evolución, en lo que y quien nos ayuda a evolucionar. No necesitas la aprobación de nadie para Ser. El aspecto más importante de Sauchan implica pureza de pensamientos y emociones. ¿Si te ocupas de que todo lo que entre en tu cuerpo sea lo más sano posible por qué no haces lo propio con lo que entre en tu mente?

Santosha, alegría

El contentamiento, darse cuenta de que la vida es perfecta, de que todo lo que sucede a nuestro alrededor está organizado divinamente para que aprendamos y evolucionemos, por duro que sea, por difícil que resulte nuestra vida. Dos son los tipos de problemas que existen, los que pueden resolverse y los que no. En ambos casos no existe el problema. Deja de darle importancia a cosas que no la tienen. Nada hay de que preocuparse, ¡ocúpate! Sentimientos derrotistas, pesimistas, negativos, hipocondríacos, etc. van en contra de este principio pues nada resuelven sino que empeoran. Así como también, la constante huida del sufrimiento, del dolor y de la negatividad aparentando alegría. No es más feliz quien más sonríe sino quien más encuentra soluciones a los problemas de la vida cotidiana. No vemos las cosas como son, vemos las cosas como somos. Caminando llegas más lejos que preocupándote por llegar.

Tapas, disciplina

El esfuerzo por mejorar día a día, nuestra disciplina, nuestra fuerza de voluntad, nuestro esfuerzo sin esfuerzo, sin ella nada puede suceder. Es la acumulación de energía concentrada, obtenida mediante prácticas ascéticas. Es el ascetismo de Parvati. Quien siembra, cosecha. Deja de juzgar a otros por sus errores, eso no disminuirá los tuyos. Vive y deja vivir. Todos los grandes Maestros de todos los tiempos siempre han dicho que nada se puede conseguir sin disciplina pero tampoco con ella se puede alcanzar la iluminación. Todos han sido en algún momento grandes ascetas, grandes seres que han dominado la virtud de la disciplina sin convertirla en algo rígido o arrogante, pero llegado un momento, al igual que sucede en un kriya, cuando han abandonado radicalmente la disciplina, cuando lo han abandonado todo, cuando han soltado todo después de una absoluta posesividad y entrega consciente, en ese momento, y sólo en ese momento, han podido alcanzar, como dirían los japoneses, un Satori, un Despertar, una Iniciación, un Diksa. Como dice el Hevajra Tantra, un texto tibetano de hace unos 800 años: "no puedes renunciar a nada que previamente no hayas poseído". No está en contradicción este principio con aparigraha. Pues aparigraha se refiere a la posesividad inconsciente. En cambio la disciplina, que poseyéndola rígidamente puede ser patológica, puede al mismo tiempo ser transformadora si lo realizas conscientemente. Es una forma de "transformar el veneno en medicina".

Svadhiyaya, obediencia

La obediencia por nuestro Maestro nos llevará directamente al sendero de la humildad. Toda renuncia realizada con amor y devoción nos lleva directamente al sendero de la humildad. La renuncia realizada por desidia, por miedo al castigo, nos lleva directamente al victimismo y la sumisión. Dificilísimo es este principio pues el ignorante confunde obediencia por fe ciega, respeto por idolatría, devoción por dependencia. Hay que buscar primero un diccionario. Tener un guía espiritual hace que tu vida y tu camino sean más fáciles pues un guía te ayuda a no dispersarte ni ser víctima de tus impulsos inconcientes.

Pranidhana, entrega

La más absoluta entrega y rendición a Siva, y por tanto, a nosotros mismos sin miedo a nada; nuestro absoluto apoyo en Siva, en el Ser, -nosotros le llamamos Siva pero puedes llamarlo como gustes-, cediéndole por completo el fruto de nuestras acciones y deseos, para así, por fin, reconocer a Siva en nuestro interior, libres de todo ego. Ésta es la mayor prueba de amor que un ser humano puede ofrecer. Sólo sé que no se nada, sólo sé que soy un canal por el cual Siva se manifiesta, se expresa, y que cuando mi ego se interpone entonces sale todo mal. Se que cuantas más preguntas hace mi ego, menos respuestas tengo. Sé que cuando soy consciente y veo que Siva se manifiesta a través de cada una de las moléculas de mi Ser, entonces mi samadhi tiene sentido y me siento unido, libre, en Kaivalya... en Siva Loka -la morada de Siva.

Un verdadero yogi se esforzará día a día para que su Dharma sea más perfecto, más puro y más sagrado, más íntimo. La intimidad es lo más Sagrado de nuestro Ser. La perfección del Dharma conduce a ParamaSiva. El Dharma será perfecto cuando sea natural, cuando el Tántrico realice un esfuerzo sin esfuerzo llevándolo a sus acciones y actitudes diarias, cuando desaparezcan absolutamente las envidias, orgullos, resistencias, represiones, rechazos, ascos y, sobretodo, los conceptos de dogma, norma, prohibición y ley. Y, por supuesto, recuerda que fue el Maestro Patañjali quien en hace 2500 años dio a conocer este Dharma, y eso es una absoluta garantía de su validez, no es un producto de la ‘nueva era’, tiene más de 2500 años de estudio, práctica, experimentación y rectificación.

Observa tus pensamientos,
se convertirán en tus palabras.
Observa tus palabras,
se convertirán en tus acciones.
Observa tus acciones,
se convertirán en tus hábitos.
Observa tus hábitos,
se convertirán en tu carácter.
Observa tu carácter,
se convertirá en tu destino.
Mohandas Karamchand Gandhi
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    Swami Kurma Rajadasa es Monje Sivaíta, filósofo Sivaíta y Vedanta Advaita, investigador de la Consciencia, de la Naturaleza Humana y escritor.