Gestalt

El ser humano desde que es concebido tiene contacto consigo mismo y con el exterior. A medida que crece este contacto puede ser satisfactorio y/o amenazante.

Son nuestros miedos no reconocidos ni trabajados lo que cierran nuestro corazón al amor, al amor a nosotros mismos y a los demás.

Los niños son nuestros primeros maestros. Ya saben cómo crecer, cómo desarrollarse. Todo lo que necesitan es el espacio para hacerlo.

La Gestalt, es espontánea, fluye con la vida, no precipita y no aconseja. Vive fuera de los juicios, explota la creatividad e integra al ser humano. Se trabaja con el aquí y el ahora, con el presente, que es lo único que tenemos hoy. Si te aferras al pasado, generas depresión, si piensas en el futuro obtendrás ansiedad.