Astrología Saiva

Aries: El Gladiador

Signo: Aries.
Sánscrito: Mesha.
Apodo: El gladiador.
Fecha: Del 21 de marzo al 20 de abril.
Regente: Marte.
Exaltación: Sol.
Destierro: Venus.
Caída: Saturno.
Tattva: Tejas, Fuego.
Cualidad: Cardinal (impulso a dar).
Característica: Cálido y seco.
Sexo: Masculino.
Temperamento: Colérico.

 

Símbolo: Las manos extendidas como símbolo del ser humano adulto. Además simboliza una nueva vida y el anhelo de la luz. También son los cuernos del carnero.
Correlaciones: Cabeza, cara y sangre.
Estaciones: El despertar de las fuerzas en primavera.
Arquetipo: El guerrero.
Motivación: Entusiasmo espontáneo.
Sombra: El destructor.
Busca: Desarrollo de la voluntad y la consecución de las conquistas.
Tarea en la vida: Atacar, luchar y una afirmación positiva.
Escollo: Demasiada actividad, coger siempre el toro por los cuernos.
Principio guía: Hérores, grandes generales y líderes.
Ejemplos: Quiero.
Mitología griega: Hele y Frixo. La búsqueda del vellocino de Oro.


Pensamiento central: Aries es el despertar de las fuerzas. La preocupación central de este signo es el desarrollo del ego, afirmar la propia voluntad y conquistar el mundo. Es el bebé del Zodiaco. Aries representa la fuerza masculina arquetípica que actúa de manera impetuosa, obstinada e impulsiva. Se caracteriza por la actividad, iniciativa, impaciencia y por avanzar sin cansarse. Se recupera rápidamente de los golpes bajos. Eres considerada infatigable y osada. Su tipo es el de un pionero con la franqueza cálida y alegre que a veces tiene algo simpáticamente infantil, incluso después de crecer. Un optimismo contagioso y sosegado y un vigoroso gozo de vivir también pueden proporcionarle a otras personal el ímpetu y el valor de enfrentarse a la vida.

Rasgos positivos: El indivíduo enérgico. Espontánea, impulsiva y a veces bastante emprendedora. Nada complicada, eres directa, animosa y despreocupada. Muy dinámica, pero nunca pedante. Cambias de forma espontánea de un objetivo a otro. Jamás tienes la sensación de desacreditarte ante otros.

Rasgos negativos: La persona impaciente. Quieres todo en el acto. Sin pensarlo te lanzas a los planes sin mostrar signo alguno de paciencia o vigor. Hieres a otros no por falta de de consideración, sino por irreflexión. Temeraria primitiva.

Pensamientos positivos: El pionero. No te sientes abrumada por las experiencias de otra gente, sigues tu camino y en él encuentras percepciones, métodos y soluciones sorprendentes e inusuales. Abierta a percepciones nuevas incluso en la vejez.

Pensamientos negativos: El individuo testarudo. Te explicas a ti misma el mundo de modo en el que te gustaría que fuera. Ves sólo lo que quieres ver. No te preocupan los puntos de vista objetivos o una explicación del tuyo. Irresponsable debido a tu inmadurez. Obstinada y arbitraria.

Sentimientos positivos: La persona que nunca se rinde. Te recuperas en un instante de todas las derrotas, vuelves a levantarte y a embestir. Optimista inagotable, bastante iniciativa, intrepidez, entusiasmo y confianza despreocupada.

Sentimientos negativos: La persona desconsiderada. Egoísta despiadada. Actitud extremadamente miope hacia la vida. Falta de comprensión y autocontrol. Brutal.


Sexualidad: El incendiario veloz.

Seducción: Puro ímpetu. Acéptalo: NO puedes seducirles. El signo más directo y explosivo sólo sabe conquistar y, además, sin andarse con florituras. Si les asalta el deseo tendrán que “resolverlo” inmediatamente. Si te apetece algo con ellos no tendrás que ser demasiado sutil. Sonríe, muévete por la habitación como tu sabes, en cuanto estés a dos metros de distancia de repente sentirás sus manos recorriendo tu cuerpo y sus labios tan cerca de los tuyos que apenas podrás decir nada. Y cuando ya estés en sus garras te sorprenderán con un ¿lo hacemos? Ellos son así, directos al grano. Recibido su mensaje -alto y claro- sólo tienes dos opciones. Abofetearle o dejarte llevar por su ímpetu. ¿Te gusta el sexo salvaje? ¿Te gusta sudar? ¿Quieres gritar de placer? Si la respuesta es afirmativa acepta su “romántica” proposición, y esta noche ¡arderá la ciudad!

En la cama: Coito, ergo sum. Extrovertidos, lujuriosos y de fuerte carácter, les gusta dominar la situación. Sin que te des cuenta te habrá volteado sobre la cama o, mejor, ni os habrá dado tiempo a llegar a ella. El autobús, el asiento de atrás del coche, un rincón oscuro en unos grandes almacenes, el ascensor, contra la puerta o sobre la mesa del comedor, su líbido llega a tal extremo que difícilmente pueden controlar el deseo de fundirse con su amante. Probará todas las maneras, todos los lugares, con una urgencia que te estremecerá y antes, mucho antes de lo que te imaginas, habrás alcanzado un glorioso éxtasis. Si algo bueno tienen los aries es que basta un gesto para encenderles y que todo su armamento esté preparado para entrar en batalla. Haz la prueba, en medio de una calle atiborrada de gente agárrele de la mano y dile al oído que te apetece…

Fantasías: Yo, me, mi, conmigo. Los Aries pecan de ególatras en el terreno sexual. Demasiado atentos a sus deseos y necesidades, tendrás que convertir tu deseo en el suyo. ¿Cómo? En realidad son bastante fáciles de estimular. ¿Quieres guerra? Provócale paseándote delante suyo como Dios te trajo al mundo, dile lo que te gustaría que te hiciera, paso por paso, o qué vas a hacerle cuando os quedéis sólos. Su mayor ilusión sería tener cerca todo lo que pueda saciar sus urgentes apetitos así que, ¿por qué no hacer su sueño realidad? Una playa desierta donde podáis retozar desnudos las veces que queráis, unas fresas para calmar el hambre y un baño refrescante en el que pueda verte “juguetear” con el agua, si sabes provocarle le verás aullando detrás de ti, sólo déjate atrapar…

Ella: Idealista y romántica en principio, puede ser pasiva y femenina una vez. Aries es que tienden a pensar que ha conseguido lo que quiere. Puede llevar a cabo su deseo sin importarle ni el lugar ni la hora. Las mujeres Aries necesitan la pasión y el fuego. También pueden responder a un amante experto clavándole sus rojas uñas en la espalda y emitiendo sonidos demasiado escandalosos a veces. Su deseo secreto es llevar botas altas de cuero y azotar a su amante. Le gusta el color rojo y los deportes peligrosos.

Él: El estilo de vida sexual de los Aries se compone de pequeñas sorpresas totalmente improvisadas y sus relaciones sexuales suelen ir acompañadas de extravagancias. Es un amante agotador pero nunca aburrido. Le gustan los juegos de guerra y los amantes sumisos.

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