Ashrama Sivaíta, nuestro Sagrado Camino

Los Sivaítas vivimos siguiendo un camino, un Sagrado Camino, que nos permite conocer en todo momento dónde estamos y a dónde queremos llegar. Esto no significa que sea una jerarquía en la que el ego se asienta para enaltecerse por su superioridad. Desgraciadamente así es el ego por mucho que reiteremos y reivindiquemos la humildad. Este programa de vida te permitirá conocer nuestro plan de estudios para así decidir si deseas seguir este camino con nosotros. Sin prisa pero sin pausa, es un largo camino, y cada quien va a su ritmo. Te invitamos a que lo leas detenidamente y seas tú, querido lector, quien decida el futuro de tus pasos.

Pashu, el idólatra

Es el enamorado de las apariencias, de las cosas superficiales y de los vaivenes emocionales y mentales, -por aquí pasamos todos, es nuestro inicio-. Es el que sólo ve lo que le apetece ver. Es el que considera al ego su dios, y considera a Dios una proyección de su ego. Cree que razona, que su mente es muy lógica, que tiene las riendas de su vida, pero está lleno de miedos, complejos y prejuicios. De echo, así es su forma de razonar: reordenandolos. Puede tener mucho conocimiento teórico. Vive en el mundo sedentariamente, dejándose llevar por el miedo, las modas y las opiniones de los demás. No tiene criterio propio aunque cree que sí lo tiene. Su única manera de ser protagonista es aprovechando la estela de otros, la envidia es su defecto principal. La promiscuidad es su devenir y se enorgullecen de ser "libres". Todos los Sabios de todos los caminos espirituales coinciden en un punto: "la mayoría de los mortales no ha superado los 13 años de edad mental".

Bhakta, el devoto

Es quien empieza a creer en Siva, en su grandeza, el que empieza a ver los primeros resultados de su sadhana, -su entrenamiento espiritual-. El que comienza a sentir e intuir libre del filtro del ego y sus miedos. Ve a Siva en el mundo exterior, arriba, abajo,... Aún no lo encuentra en su interior. Tiene interés por seguir con regularidad nuestro Sagrado Camino aunque no quiere de hacer ninguna formación más profunda, no es el momento todavía. Todavía hay mucha promiscuidad espiritual.

Yogi, el devoto que empieza a entregarse a su sadhana

Tiene ya claras sus ideas, desea firmemente seguir nuestro Sagrado Camino. Es quien se compromete seriamente a cumplir el Dharma Sivaíta aunque cree que son sólo normas para ser más "bueno". La intuición, que apenas empieza a descubrir, es otra forma de conocer. La actitud cambia, pone en práctica lo que estudia en las escrituras con rapidez. El Karma Yoga, con amor devocional, es su Yoga, su camino. Es consciente de las proyecciones-introyecciones que su ego realiza para defenderse, pero aún es dominado por ellas, sólo ve lo que desea ver, aún queda mucho autoengaño. Todavía es rígido y cuadriculado, necesita recetas, no sabe pensar por sí mismo, sólo ve el blanco y el negro, no percibe el arcoíris de la Vida.
Voto: entrega a su sadhana aunque con disciplina rígida o irregular.

Sadhaka, el estudiante

Es el discípulo que vive cerca o está en contacto regular con el Maestro, el que recibe su Gracia y Bendición. El que ha eliminado ya sus resistencias, o está en ese firme Camino. El que cumple fielmente el Dharma Sivaíta, que ya no ve como simples normas, se entrega al estudio y autoestudio. El sadhaka ha dejado de juzgar, competir y compararse con su Maestro, se centra en su propio Camino y permite que su Maestro realice el suyo. El sadhaka, si así lo aprueba su Maestro, puede comenzar a dar clases de Saiva Yoga.
Voto: entrega al Dharma Sivaíta.

Sannyasin, el renunciante o discípulo

Es el sadhaka que hace su primera renuncia. Realiza retiros cortos con regularidad alejado de la civilización. Empieza a enamorarse. La pasión a la soledad, al silencio, a su autoentrega... son su alimento diario, su amrita. Aunque es todavía egoísta.
Voto: renuncia absoluta de todo apego.

Grihasta, el adepto

Es el sadhaka que regresa al mundo de maya, con una perspectiva y consciencia diferente. Ya no ve sólo lo que a su ego le apetece ver, también ve las cosas tal cual son. Aprende a resolver las dificultades diarias, tal y como se le presentan, con templanza, realentizando la rapidez y precipitación que le rodea, vive en el caos como si de una flor de loto se tratase. Todo error o dificultad es una divina oportunidad para mejorar. Aprende con rapidez de los errores que va cometiendo en su sutil sadhana, "el camino se hace al andar" -dice Antonio Machado. "La misma tierra que te hace caer te ayuda a levantarte", -dice un dicho tántrico. Peregrina por el mundo, vive las cosas tal y como le son dadas por Siva, sin rechazar ni aceptar nada, fluye con la vida.
Voto: abandonar radicalmente el mundo de las apariencias.

Guru, el que ha encontrado a su Maestro Interior

Guru significa literalmente guía, es quien conoce a su verdadero Maestro, el que habita en su corazón. Está capacitado para guiar a otros pues está ya libre de la esclavitud del ego, los apegos y la ignorancia. A encontrado a Siva en su interior. Ya no dualiza, no presta atención a la dualidad, ni la acepta ni la rechaza. La moral se ha erradicado de su corazón.
Voto: vivir en el mundo pero no formar parte de él.

Sivachari, el sadhaka que ha hecho voto de charya

Haga lo que haga su energía no se agota porque la recupera con facilidad. Puede permanecer largas temporadas en ayuno, soledad y silencio. Kundalini y Él son lo mismo.
Voto: mantener su mente firmemente asentada en Siva desapegada de lo demás.

Swami, el Maestro

Casi ha vencido el mundo de las apariencias y ha obtenido el primer grado de libertad. No se deja llevar ni por el ego ni por las apariencias, aunque en ocasiones puede manifestarlas y usarlo como espejo para otros. El que ya tiene criterio propio. El que no se deja subyugar por dogmas, modas, religiones o políticas. El que ha dominado por completo el principio de Spanda conociendo a Siva justo en el momento de mayor descontrol. El autodidacta.
Voto: ser el instrumento de Siva, rendirse a Siva.

Vanaprastha, el Maestro que deja el mundo de las apariencias

Con la conciencia tranquila de haber cumplido con sus lazos sociales y familiares renuncia. El no atado que abandona todo lazo material para vivir en soledad y silencio.
Voto: hacer de la soledad y el silencio su morada perfecta.

Paramacharya, el Gran Maestro

El gran eremita, el que vive sólo apartado por completo de la sociedad esperando la Gracia de Siva. Si tiene pareja tántrica podrá vivir con ella, si no vivirá sólo sin que nada le falte. No es frecuente que tenga pareja.

Sat Guru

Es quien está apunto o ya ha alcanzado la iluminación. El que preparara su siguiente etapa evolutiva más allá de la muerte física.

  • Imagen de KurmaRajadasa
    Descripción corta para bloque de autor:
    Swami Kurma Rajadasa es Monje Sivaíta, filósofo Sivaíta y Vedanta Advaita, investigador de la Consciencia, de la Naturaleza Humana y escritor.